domingo, 26 de septiembre de 2010

Un futuro para México (Héctor Aguilar Camín y Jorge G. Casteñeda)

·         Resumen de la lectura: “un futuro para México”

1.- El peso del pasado:
México es preso de su historia. Ideas, sentimientos e intereses heredados le impiden moverse con rapidez al lugar que anhelan sus ciudadanos. La vida pública de México es presa de las decisiones de algunos de sus presidentes muertos. Esa herencia incluye tradiciones que no se desafían: nacionalismo energético, congelación de la propiedad de la tierra y de las playas, sindicalismo monopólico, legalidad negociada, dirigismo estatal, “soberanismo” defensivo, corrupción consuetudinaria, patriotismo burocrático. La democracia aparece una diva a la que se le terminaron los trucos.  El PRI salió de Los Pinos  pero no del alma de México.

2.- La necesidad del futuro:
México ha pasado del autoritarismo irresponsable a la democracia improductiva, de la hegemonía de un partido a la fragmentación partidaria. Un país, se diría al que le sobra pasado y le  falta futuro. México necesita salir de su pasado. Puede hacerlo por la vía democrática convirtiendo las elecciones de 2012, desde hoy, en un referéndum sobre el futuro.   Las elecciones del 2012 deberán ser sobre un país prospero, equitativo y democrático que quieren los mexicanos: una sociedad de clase media  que se parezca, como una gota de agua, a las demás. Para ponerse en ese camino, deben tomarse cuatro decisiones estratégicas:
1.- Asumir los cambios que requiere la economía para crecer.
2.- Decidir el lugar que se quiere ocupar en el mundo.
3.- Universalizar los derechos y garantías sociales necesarias para construir una sociedad equitativa, donde más de las dos terceras partes de las mismas vivan más o menos igual.  
4.- Hacer productiva la democracia mediante reformas institucionales que garanticen la seguridad de los ciudadanos y la fluidez de los cambios que requiere el país.
La base social que aspira a mover esta agenda es clara: la creciente clase media mexicana, vieja y nueva, que requiere desesperadamente un  horizonte de expansión.
3.- La prosperidad:
* Crecer:
Hemos pasado décadas construyendo programas, algunos de clase mundial para combatir la pobreza. Para crecer mucho hay que invertir mucho y ahorrar mucho. Es necesario, pues, crear condiciones atractivas para la inversión y estímulos claros para el ahorro.  La única manera de crear riqueza y empleo, de elevar el peso de la mas nacional crear la sociedad de la clase media que anhelamos consiste en abrir la economía  a la inversión y la competencia global y nacional. El problema es que el esfuerzo de nuestro ahorro y de nuestro trabajo mide menos que en otros países. Sino aumentamos la productividad, no vamos a recuperar el terreno perdido con respecto al resto del mundo. El estancamiento de la productividad, en especial de la productividad del trabajo, es lo que deprime el crecimiento de  los salarios reales y limita el peso de la masa salarial en el producto interno bruto.

*Monopolios públicos, poderes fácticos, oligopolios privados.
La agenda anti monopólica debe empezar por los únicos monopolios strictu sensu que existen en la república: los estatales, en particular en el sector de energía. La liquidación de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro ante la evidencia de su improductividad es un paso significativo en el rumbo correcto, pero está lejos aún de la transformación que se requiere. Una medida clave contra este sindicalismo corporativo construido con la complicidad del Estado sería suspender la retención de cuotas por el empleador gubernamental para volver al básico: que sean los trabajadores quienes individual y voluntariamente aporten sus cuotas a sus sindicatos. Además de restablecer la transparencia, la libertad y las democracias sindicales, esta medida cortaría el cordón umbilical que une al gobierno con el corporativismo. Las redes sindicales del Estado son bastiones de atraso político por su falta de democracia interna y por su relación clientelar con las autoridades.  En el frente político, la agenda debe incorporar la apertura de las elecciones a candidatos independientes como opción ante el monopolio que detentan los partidos de la expresión electoral en México.
Nadie se llama a engaño: no hay economía de mercado sin concentración del capital. Los marcos regulatorios, por rigurosos que sean, siempre son insuficientes. Si se requiere ir a  la economía de mercado hay que ir también a la regulación del mercado.  Productividad, inversión y ahorro son las palancas de la creación de riqueza. Pero hay poco dinero de inversión en el mundo y no se concentra en México. México debe abrir sus negocios monopóliticos y oligópoliticos a la inversión de dentro y sobre todo de fuera de su territorio.

4.- Nuestro lugar en el mundo:
*¿América Latina o América del Norte?
Las últimas décadas muestran que sin el exterior: mercados, inversiones, turistas, remesas, tecnología, no crecemos ni podemos remontar nuestras crisis. México jugó ya una opción semejante. Tuvo desde finales  de los años ochentas del siglo pasado un gobierno audaz e ilustrado pero autoritario, que sin mayor consulta ni debate le impuso a una sociedad de matriz nacionalista y antiestadounidense una integración comercial profunda con América del Norte, a través del Tratado de Libre Comercio (TLCAN). De igual manera, el turismo es uno de los sectores de mayor porvenir, mayor  competitividad y mayor empleo para  México. Es la primera industria que da trabajo en país. Noventa por ciento del turismo que llega a México proviene de Estados Unidos.

*  Más allá del libre comercio:
La integración crece en los hechos pero permanece negada en los sentimientos, en los valores, en el discurso público tanto como en el  público de los estadios de futbol.  El gobierno mexicano abrazo el TLCAN, pero no explico a la sociedad sus implicaciones para la posición de México en el mundo y para las tradiciones nacionales. Ha llegado el momento de buscar convergencias con Estados Unidos y  Canadá en sus asuntos, multilaterales como los derechos humanos y la democracia, el cambio climático, las crisis latinoamericanas  y mundiales.  

5.- Proteger a la sociedad:
*La equidad y la fiscalidad:
La evidencia mundial demuestra que la creación de riquezas tiende a concentrarse. No basta crecer y crear riqueza; hay que  distribuirla, acompañar la economía de mercado fuerte, abierta y competitiva.  No hay equidad social en las sociedades capitalistas desarrolladas que no pase por un estad fiscalmente fuerte, el cual puede tomar hasta cuarenta por ciento de la riqueza producida por su economía. La debilidad fiscal del estado mexicano, que recoge apenas doce porciento d la riqueza. Pero la fiesta petrolera mexicana se acerca aceleradamente a su fin y con el aparece la asignatura pospuesta por cuatro décadas. Tenemos entonces a la vez un régimen fiscal opresivo con los que pagan y  cómplice con los que no pagan porque aprovechan sus rendijas legales. Las recurrentes crisis económicas de 1976, 1982, 1987, 1994-95 y 2008-2009 han colocado en la economía informal a sesenta por ciento de la población económicamente activa. Hay que regresar al básico, al pacto fundamental de ciudadanía, de responsabilidad compartida y derechos comunes que suponen los impuestos.  Los estados no cobran impuestos; recoven en promedio ochenta y cinco por ciento de sus ingresos de la federación.

*Bienestar:
  Adicionalmente, el efecto regresivo del IVA universal sería compensado con la devolución, a todos los contribuyentes, de una misma cantidad en efectivo cuyo efecto final, en palabras de Levy, sería que “a los ricos, que consumen más, les quitamos diez pesos y les devolvemos cincuenta centavos. A los pobres que consumen que consumen menos, les quitamos veinticinco centavos y les devolvemos cincuenta”. He aquí uno de los beneficios más importantes de un proyecto como este: reducir dramáticamente el precio de crear un empleo formal nuevo en pequeñas y medianas empresas. Hablamos del piso fundador de un Estado de bienestar moderno, a imagen y semejanza de las socialdemocracias europeas.

6.- Educación:
La expansión de la escolaridad mexicana ha sido una hazaña cuantitativa, pero una “catástrofe silenciosa”. Esto implica conectar la educación a la vida práctica. La dinámica burocrática separó a las escuelas de las necesidades del país. La educación superior padeció una separación semejante, mediante el mito de la autonomía de las universidades públicas. El resultado ha sido un sistema de educación pública por su mayor parte ajeno a las necesidades prácticas del educando y de la sociedad.  Los educadores deben reeducarse en las necesidades y los instrumentos del mundo que los rodea, para que sus alumnos puedan sacra de ellos la educación que necesitan.  Si los ciudadanos quieren mejores escuelas tendrán que pagar más impuestos. Si el gobierno quiere convencer a los ciudadanos de que paguen más impuestos para sus escuelas tendrá que dejarlos entrar a ver como se gastan esos impuestos y a evaluar si las escuelas gastan esos impuestos y a evaluar si las escuelas sirven o no.
7.- Democracia:
*El empate de democrática
La democracia mexicana se parece más que nunca al diseño constitucional que la rige, pero es una democracia paralitica. Gobierna pero no transforma el país. Un congreso eterna y estructuralmente desprovisto de una mayoría dl partido gobernamente es el peor obstáculo que pueda encontrar un régimen presidencial. La democracia ha hecho aparecer con fuerza extraordinaria a los poderes legislativo y judicial en el escenario de un poder ejecutivo disminuido. México no padece crisis constitucionales o fracturas del régimen político, no está en riesgos de rebeliones o golpes de Estado.  

*seguridad
Que la inseguridad pública no ponga en riesgo la estabilidad política fundamental del estado, no quiere decir que no represente sus problema número uno. La seguridad ciudadana de todos los días, la seguridad fundamental que debe proveer un Estado, presenta fragilidades estructurales. Es la inseguridad que altera la vida cotidiana de la sociedad, la inseguridad de los delitos del fuero común: el homicidio, el robo, el secuestro, la violencia familiar y social. Se puede dar un nuevo giro a la política de seguridad interna del país, impulsado la ceración de una policía nacional única, sustituta de las policías estatales y municipales, unificando los códigos penales de los estados, federalizando buena parte de los delitos hoy subidos bajo fuero común.

*Gobernabilidad:
Se trata de dotar al país de un Estado que modernice y decida, que permita la eclosión de mayorías, que ni dependa del consenso, que sirva para dirimir desacuerdos, no para desvanecerlos. creemos que son necesarias tres reformas fundamentales:
1.- para producir mayorías claras: la segunda vuelta presidencial y la supresión de las clausulas de sobrepresentación en elecciones legislativas.
2.- Para darle poder a los votantes y abrir el régimen de partidos.
3.- Para un poder ejecutivo con iniciativa, la figura del referéndum, poderes de veto,. De decreto y establecimiento.
*Contribuir mayorías:
 Es imprescindible diseñar un sistema que promueva, aun que no imponga, la conformación de mayorías unipartidistas o de coalición previa al congreso. En un sistema de tres partidos. Otra alternativa es la segunda vuelta legislativa: encierra un enorme efecto amplificador de mayorías relativas, pero entiende a borrar del mapa legislativo.

*Abrir régimen de partidos:
La segunda transformación institucional consiste en la reelección consecutiva de diputados y senadores, junto con la disminución del número de legisladores plurinominales, haciéndoles accesibles solo para partidos que superen un umbral determinado. Que no exista reelección consecutiva de diputados y senadores da poder a los partidos no a los votantes.

*Fortalecer la presidencia:
La tercera reforma consiste en fortalecer a la presidencia democrática, a diferencia del ejecutivo. Cuatro  cambios adicionales, claves aunque de un calado diferente, serian suficientes para devolverla al ejecutivo algo del poder necesario para recobrar la iniciativa, en relación con el congreso.

8.- Hacia el 2012:
Es lógico que las elecciones del 2012 dominen cada vez la agenda y las voluntades de los actos públicos.  El voto duro aporta un piso, necesario pero eficiente, para ganar una elección presidencial. Los votos claves vienen de sectores oscilantes. Esos sectores permanecen a las nuevas clases medias surgidas en estos últimos años de crecimiento constante, aunque magro, en condiciones de estabilidad macroeconómica, que permiten el acceso al crédito y a bienes y servicios a los cuales no se renuncia fácilmente; vivienda, autos, vacaciones, crédito en tiendas. Ese pueblo que quiere más, que busca su camino por sí mismo y seta dispuesto hasta el estoicismo para encontrarlo es la fortaleza mayor de México, el verdadero fondo del paisaje sobre el que se cruzan nuestros males y nuestro descontento, el pueblo que busca los bienes y el progreso que solo el cambio profundo de nuestra economía y nuestra idea de futuro puede darle.  
·         Apunte final:
Quien desee un futuro moderno para México, como lo quiere este ensayo. No abundamos en ellas por suponerlas puntos de partida y de llegada. Estas coordenadas son: la vigencia del estado de derecho, la sustentabilidad del desarrollo, la generalización de los instrumentos de la sociedad del conocimiento y la transparencia de las cuentas públicas. Cambios traerán cambios. México ha dado pasos en ese camino, lentos e insuficientes, durante sus dos siglos de vida independiente. El futuro empieza cada día. Será lo que sembremos o no sembremos hoy.

2 comentarios:

  1. hola bueno tu infomacion me parecio muy buena creo que esta muy completa muy buena. bueno me voy adios

    ResponderEliminar
  2. Hola compañera solo paso a invitarte a que cheques mi reporte de la meta. http://edithrubiom21.blogspot.com/2010/10/la-meta.html. comentame, gracias

    ResponderEliminar